Sanar la relación con mamá


El primer punto es mirar la realidad. No podemos pretender que se puede cambiar el pasado, que se

puede cambiar a la otra persona. Recuerda que si quieres ver cambios en tu vida, tú debes ser ese

cambio. Cuando tú cambias toda tu realidad se transforma. Así que el primer paso es reconocer lo

que pasó y más importante, reconocer el dolor que aún causa. De nada sirve fingir que ya no duele, o

creer que podemos ser "mejores" que ella. Sí, esto es parte de un proceso equivalente al duelo por la

pérdida de un ser querido: al principio viene el shock, después la negación, posteriormente la negociación, luego el enojo, después la tristeza para, finalmente, llegar a la aceptación. En el caso de que en la relación con tu madre exista una ruptura o un estancamiento del movimiento amoroso hacia ella, tu personalidad desarrolló una serie de mecanismos de defensa después del shock inicial ante la conducta materna que sirvieron para proteger tu interior. Y muchas personas se quedan por tiempo indefinido en el enojo en relación a este vínculo tan importante. Es algo que sucede con demasiada frecuencia. En este artículo no me voy a poner a describirte todas las consecuencias que trae el

quedarse en el enojo. Lo que quiero hacer es sugerirte algo, es sencillo y tú puedes decidir si deseas hacerlo o no, aunque si te das el tiempo y la oportunidad de probarlo te aseguro que pondrás en marcha poderosos movimientos sanadores en tu interior y la persona que más se beneficiará de ello es la más importante: Tú (y si tienes hijos, también ellos).

Cierra tus ojos un momento y respira a profundidad un par de veces, procura no distraerte, aunque si por algún motivo necesitas detener el ejercicio después lo podrás retomar. Una vez te sientas centrad@ trae a tu mente la imagen de tu madre y observa como poco a poco, en esa imagen mental se va haciendo más joven, hasta llegar a la edad de... digamos 4 o 5 años. Mira a esa pequeña niña que posteriormente se convertirá en tu madre y percibe su tierno rostro. ¿La ves alegre, triste o enojada? Si tu relación con ella es lejana seguramente su rostro transmitirá tristeza, enojo, o tal vez indiferencia. Ahora visualiza a tu abuela, la madre de tu madre... y percibe si están cercanas o lejanas, si se miran o si ven a lugares diferentes. Si encuentras en esta imagen mental que ellas dos se encuentran lejanas, hay agresividad o ausencia, es tiempo de dar ese primer paso. En este momento, con la magia que tu mente puede hacer, mira cómo pasa rápidamente el tiempo hasta la edad actual de tu madre (y si ha fallecido a la edad en que sueles recordarla). Mirándole le vas a decir con una actitud centrada y de recogimiento, sintiendo cada palabra: "Querida mamá, hoy he podido ver solo una de las causas que te han mantenido alejada. Qué duro ha sido para mi, y qué duro fue para ti también. Lo siento, lo siento mucho". Ahora respira profundamente para permitir que estas frases se integren en tu interior y percibe si dentro de esta imagen mental puedes acercarte lentamente un poco más hacia esa persona tan importante en tu vida. En cuanto percibas que puedes dar un paso o dos hacia ella sabrás que llegó el momento de dar por terminado el ejercicio. Abre lentamente tus ojos y percibe el mundo que te rodea.

Date un tiempo para asimilar lo que sucedió durante este ejercicio, si pudiste acercarte un

poco más a tu madre es estupendo, y si aún no lo logras no te frustres ni creas que el ejercicio no funcionó. Este tipo de dinámicas sistémicas ponen en marcha recursos internos y fuerzas de sanación que te ayudan a desbloquear aquello que por mucho tiempo ha permanecido detenido. Es como un engranaje que ha estado parado por muchos años, tal vez oxidado, pero que al ponerle un poco de aceite y limpiarlo, poco a poco empieza a moverse de nuevo. Ten paciencia, se gentil contig@ mism@.

RECUERDA que si vives en la ciudad de México y quieres profundizar sobre este tema puedes inscribirte al taller Sanar mi relación con mi Madre que se llevará a cabo este 25 de noviembre de 5:00 a 9:00 pm. Si requieres más información puedes comunicarte al correo contacto@teresagomez.org.

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